Enigmas de lo cotidiano

Por primera vez se muestra toda la producción artística de Graciela Taquini. Emergida de la curaduría para dedicarse a la creación a edad madura, ‘Grata’ muestra por qué saltó a la otra orilla del mundo del arte en la que siempre estuvo.

Taquini parece tranquila. Está rodeada de su equipo: a la cabeza, el joven diseñador de la muestra, el chaqueño Daniel Fischer, quien fue su alumno y la gran revelación de Grata y los otros “luego, por supuesto, de las obras expuestas de la artista“ y la banda de amigos/colegas de los que siempre se rodea para urdir sus trabajos.

"Rota", de Graciela Taquini y Natalia Rizzo

 

Taquini está tranquila pero expectante, como una chica que va a celebrar su cumpleaños de quince y que estrena vestido nuevo en una gran fiesta. Lo del vestido es cierto, no quiso menos que un diseño exclusivo de Martín Churba para la inauguración de esa primera muestra retrospectiva de su obra y el gran Churba no sólo se lo hizo sino que se lo regaló. La fotógrafa Vivian Galván la acompañó a todas las pruebas de este vestido increíble que finalmente Taquini lució con garbo y sorprendió una vez más el desparpajo de la artista y su fortaleza, ese ir para adelante sin que nadie esté esperando nada de ella, más que ella misma.

Taquini está feliz. Hace poco cumplió 70 años y desde el año pasado viene diseñando su celebración: realizar una gran muestra en el Centro Cultural Recoleta que diera cuenta de su obra como artista. Aunque lo más rutilante y original de su obra es ella misma, esa construcción de pelo colorado, algo pequeña, algo ancha, que camina despacio, arrastrando los pies pero nunca las palabras, que fluyen con inteligencia, después de haber sido destiladas a partir de una cantidad de inquietantes pensamientos. Habla esgrimiendo razones, inventando, siendo generosa porque su obra también es un acto de amor hacia los otros y un pedido sutil de amor hacia ella misma.

Taquini empezó su trabajo como docente y curadora y recién hace algo más de 20 años (en 1988) realizó su primera obra como artista. Se trató de ‘Roles’, un breve videoarte que la tenía a ella como protagonista, a ella y a su cuerpo desnudo, fragmentado; a ella y a su voz gritándose improperios y pidiendo ayuda a quienes todas las mujeres alguna vez le pedimos ayuda, de ahí el grito lacerante que atraviesa su obra iniciática: ‘mamá’.

‘Roles’ es un antes y un después en su carrera y si bien luego de él comenzó a destacarse como curadora y docente, tardó unos largos años en volver a la creación, detrás de la mujer de ‘Roles’ se vislumbraba una tipa atrevida, capaz de dejar perplejo y admirado al más joven y pionero videoartista de entonces. Cuando hizo ‘Roles’ ya era una mujer madura, un momento inusual de la vida para declararse artista.

La muestra que hoy puede disfrutarse en el Recoleta es la suma de su trabajo como artista y de su trabajo en colaboración con otros artistas, generalmente más jóvenes.

A Taquini le gusta que le digan ‘tía Grata’ pero nadie ve en ella ni una tía, ni una madre ni una abuela. Es una colega, una par. Se ve una fuerza femenina imparable, con una autoestima envidiable que va por la vida inventando obras, guionándolas, pidiendo colaboración para lo que no sabe cómo ejecutar y a diferencia de otros que idean y no saben llevar adelante sus ideas, no habla de trabajos en colaboración, comparte la firma y los créditos. Rodrigo Alonso, a quien Taquini amadrinó y generosamente lo ayudó a abrirse el espacio del que hoy goza (sumando el talento que él mismo tiene) es el curador de la muestra, impensable para Taquini que fuese otro. En tanto curador, Alonso dice refiriéndose a una obra concreta, ‘Lo sublime-banal’ (2005), pero puede aplicarse a la obra entera de la artista: ‘Taquini es experta en extraer el enigma de lo cotidiano, lo sublime de lo banal. La experiencia de una deriva en el extranjero puede estar en la confección de una torta, con mucho chocolate y crema, que como las de doña Petrona ya no es sólo un alimento “hoy algo lujoso quizás“ sino un emblema de la argentinidad. ¿Quién cocina hoy esas tortas? Pues Graciela conoce a alguien que las hace, y que transforma el tiempo de su preparación en un momento compartido, de reafirmación histórica, no sólo en la anécdota rememorada en complicidad, sino principalmente en lo que esa práctica nos dice sobre lo que en alguna medida somos. Uno quiere pensar en un país donde se hacen esas tortas, y ya no siguiendo una receta canónica, sino uno en el que todavía es posible tomarse algunas libertades, ‘con un poquito más de crema o mouse’. Donde una torta no es ni una fórmula ni un producto terminado, ni unos ni ceros, sino un in-between’.

Ese concepto de obra en proceso no es un invento de Taquini pero sí es una de las primeras artistas que comenzó a llevarlo adelante.

Así puede apreciarse a través del paseo por los gigantes cubos centrales ideados por Fischer y donde se instalan los videos más importantes de la artista, aquellos con firma sin colaboradores. Entre ellos se destaca su obra más premiada, ‘Granada’, también de 2005, un año que Taquini reconocerá como uno de los más productivos de su carrera. Esa obra cumbre de la artista se relaciona con Roles, aunque aquí Taquini no está sola pero su palabra-grito es también aquí fundamental. La obra surge del encuentro con su amiga Andrea Fassani, pero está lejos de ser un té de chicas, la historia reciente atraviesa la obra y el video gira en torno al testimonio concedido por Fassani al Archivo Witness sobre sus días de cautiverio durante la dictadura militar. ‘Taquini -apunta Alonso- toma sus palabras y las utiliza para hacerla revivir la declaración, insistiendo sobre frases y situaciones que su amiga recurrentemente olvida. Desde fuera del cuadro, la primera dicta, corrige, enfatiza e impone palabras que la segunda repite con dificultad, a pesar de haber salido originalmente de su boca’. Esta manera de Taquini de sonsacarle a la amiga sus palabras olvidadas es un modo de representar la tortura a la que fue expuesta durante los años de plomo y ese procedimiento es el que la hace inquietante y audaz, notablemente reveladora.

Otros videos de la muestra son ‘Psycho por Borges’, ‘Lo sublime banal’, ‘Cadáveres’, ‘Sísifa’, ‘Border Line’, ‘Estampilla’, ‘El mundo de¦’, ‘Qué hay entre los unos y los ceros’, ‘Estar con Doffo’, y sus obras codirigidas, ‘Secretos’, ‘Lugar común’, ‘Rota’ y ‘Vaivén’, su creación más reciente junto a Anabel Vanoni.

Publicado en Revista Ñ