Frida Kahlo en Viena: La mujer que pintaba para no estar sola

Una de los máximos exponentes del arte latinoamericano del siglo XX y su mundo se verá reflejado en esta exposición a través de dibujos, retratos de amigos y vecinos, bodegones llenos de color, escenas de folclore mexicano, además de criaturas míticas y dioses aztecas.

En Viena, entre los amantes de las artes, hay mucha excitación. Nunca antes en la historia de la ciudad había sido posible ver tantas obras juntas de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954). Desde el 1º de septiembre y hasta mediados de diciembre, sesenta pinturas y noventa trabajos sobre papel serán exhibidos en la exposición del Bank Austria Kunstforum, en la muestra llamada Frida Kalho. Retrospectiva. Desde los primeros autorretratos que recuerdan al ideal figurativo del renacimiento, pasando por los cuadros aparentemente surrealistas, hasta sus autorretratos expresionistas, la muestra se completa con material documental fotográfico proporcionado por la sobrina nieta de Frida Kahlo.

Durante 14 semanas se exhibieron estas mismas obras en el museo Martin-Gropius-Bau de Berlín. Allí multitudes asistieron a la muestra, superando los 235 mil visitantes. Fue la exposición más visitada de todas las realizadas por el museo berlinés y debido a la intensa afluencia de visitantes, la dirección del museo decidió ampliar el horario durante los últimos días de la muestra. Un impacto similar se prevé en Viena.

La curadora en jefe de la muestra, Helga Prignitz-Poda, destaca que se presentan obras muy poco conocidas en Europa. La exhibición se organizó con los auspicios de diversas instituciones: CONACULTA (del Ministerio de Cultura de México), el Museo Dolores Olmedo Patiño, la Colección Gelman y más de 80 obras provenientes coleccionistas privados bajo el lema es México en el mundo.

‘Quisimos mostrar otras facetas de la artista un poco desconocidas y no sólo mostrar el icono, exhibir otros aspectos de su obra, por ejemplo: hemos reunido una gran cantidad de dibujos que no se han visto en Europa. Queremos mostrar más a la pintora porque la exposición está dedicada a la pintora y a la dibujante’, explicó la curadora.

Helga Prignitz-Poda es una reconocida experta de Frida Kahlo, autora de numerosas monografías sobre la pintora mexicana. En 1980 tradujo al alemán la primera biografía sobre la artista y es autora del catálogo de la obra de Frida Kahlo publicado en 1988.

Frida Kahlo. Retrospectiva, tiene el propósito de mejorar el conocimiento sobre el trabajo de Frida Kahlo, su valor como una artista mexicana excepcional y no sólo basarse en detalles biográficos sobre el sufrimiento a lo largo de su vida, el accidente que la dejó paralítica desde muy chica, su tortuosa relación con el hombre de su vida, el muralista Diego Rivera, sus amoríos con hombres y mujeres entre los que se destaca su apasionada relación con León Trotsky, las fiestas interminables en la casa azul de Coyoacán, donde vivió sola, mientras amaba y esperaba a Diego, su militancia en el partido comunista, su muerte lenta y dolorosa, su entierro multitudinario. Su obra se sostiene más allá de su intensa vida y eso es lo que procura la muestra, destacar a la artista, tratando de que esta vida inquietante no contamine la obra.

Así la muestra, señala Prignitz-Poda, pone énfasis en el entendimiento de la calidad de sus pinturas además de su contenido literario y emblemático, más allá de solamente anécdotas o detalles biográficos detrás de cada pieza.

‘Es la exposición más amplia que se ha exhibido en esta parte de Europa “afirma- con 150 obras de las cuales son 60 pinturas y 90 dibujos. La cantidad de pinturas es comparable con la exposición que en el pasado reciente se presentó en Londres, pero es la primera vez que se exhiben tantos dibujos’, dice.

Esta muestra, precisó la especialista, reúne las dos colecciones más grandes de Frida Kahlo en México: la del Museo Dolores Olmedo Patiño y la Colección Gelman, además piezas procedentes de 10 museos de México y Estados Unidos, como el de Tlaxcala, el Museo de Arte Moderno y el MOMA de Nueva York, entre otros. También participan cerca de 80 coleccionistas particulares.

Hay un dato curioso con la colección de Dolores Olmedo Patiño. Fue la mujer que más odió a Frida ya que ella también fue amante de Rivera y a pesar de esto y a instancias de su amante compartido, le compró a Frida gran parte de su obra. De modo que la mujer que más la odió y ahora sus herederos, son los dueños del legado más importante de la obra de la pintora mexicana.

‘Lo que destaca su obra “agrega la curadora- es el desarrollo del realismo temprano y su habilidad de pintar perfectamente bien sin ninguna educación formal, pero con brillantes retratos de su período temprano. Luego se mueve hacia el surrealismo y el arte abstracto. Nuestra exposición destaca también un poco de ese período abstracto que no se ha visto mucho antes. Por ejemplo, la serie de Sentimientos que dibujó a finales de los años cuarenta, son totalmente abstractos y realmente muy bellos con colores muy brillantes’.

La exposición Frida Kahlo. Retrospectiva permite celebrar en Viena el inicio del Centenario de la Revolución Mexicana. ‘Para la exposición de Frida hemos pintado algunas paredes con colores como el rosa, amarillo y azul, lo que le da una atmósfera más mexicana a la muestra. En Alemania y Viena, como en todo el mundo, es enorme el interés por Frida Kahlo. Se forman filas cuando se abre una exposición de ella. Estuve en 2007 en la gran retrospectiva que se hizo en México en el Palacio de Bellas Artes y allí, donde es local, las colas y el alborto fue realmente impresionante.

‘Yo creo que la gente se muestra tan interesada en Frida “agrega la curadora- porque ella misma no quería estar sola y pintó para tener amigos. Ella muchas veces regaló una obra a sus amigos y les decía: ‘no te lo pinté para saber qué piensas de mí, sino para no estar sola’. Estas palabras de ella llegan al público de todo el mundo y nadie quiere dejarla sola, así que llegan al museo a estar con ella’, concluye Helga Prignitz-Poda.

Publicado en Asterisco, de ElArgentino