Las ficciones de un pintor y una galería

El relato y la ficción funcionan como puntos de conexión entre los seres imaginarios de Nico Sara y Elsi del Río, la galería que los exhibe.

SIN TITULO. 2011, acrílico sobre tela, 45 x 40 cm.

Esa caja que, simbólicamente o no, contiene el pensamiento destilado por el cerebro, el cráneo, puede asociarse con un cadáver disecado, con un incidente criminal, con el desecho de un cuerpo abandonado por años y reencontrado en condiciones misteriosas. Nico Sara lo toma como objeto central de su muestra Pintura 2.0, lejos de los lujos cadavéricos del británico Damien Hirst, y los aleja de una mirada mortuoria o médica de autopsia residual.
Las obras expuestas en la galería Elsi del Río, en pleno Palermo Hollywood, van marcando el paso de esa parte del cuerpo plantada sobre el cuello de un modo lúdico, como unas figuritas de un álbum inocente para niños de otras generaciones y, sin embargo, cada obra en su formato cuadrado y mediano es manifiesto de estricta contemporaneidad. No sólo porque esta parte del cuerpo es ejecutada por el pincel del artista a medio camino entre la figuración y la abstracción; en las obras de Pintura 2.0 un fondo negro expulsa adelante a figuras humanas cruzadas con objetos de diversa índole.

Este procedimiento de juntar objetos de distinta procedencia y rango “un tronco humano que en lugar de cabeza tiene llamas o un par de alas, los cimientos de una casa en las patas geométricas de un animal, alas en un cuerpo de perro (¿o chancho?)“ deviene de un modo original de trabajo de Sara. Sus maquetas no son bocetos trazados en un papel, son investigaciones laboriosas “como de artesano, dice él“ nacidas de un trabajo realizado en computadora. En esta indagación, Sara no sólo bucea en las formas en los cruces de sus obras ‘anfibias’, una parte fundamental de este buceo es dar en la clave de un color determinado. Ese color es el mayor desafío cuando el artista transfiere a la tela lo que armó en la pantalla. Entre ambos soportes, la mano de Sara reproduce la etapa inicial de su trabajo, tratando de alcanzar las formas y los colores que proceden de las nuevas tecnologías en uno de los soportes más antiguos, la pintura, en este caso aplicando acrílico sobre tela. La mezcla de formas robóticas y colores flúo, podría considerarse la marca registrada, hasta ahora, del artista de Rafaela.

El imaginario de Sara se exhibe en un espacio que también tiene mucho de ficción y descuidado misterio, Elsi del Río Arte contemporáneo, del galerista Fernando Entín.

‘Elsi’ acaba de cumplir once años y sólo un par desde que se instaló en Palermo Soho. La leyenda cuenta que el nombre del espacio proviene de una tía del galerista que cantaba boleros en tugurios under en la década del 50 pero que nunca logró suceso más allá del Río de la Plata y que hoy pasa los que quizá sean sus últimos años en un pequeño departamento frente al río en el barrio de Pocitos. En homenaje a la pariente Entín nombró su galería, de la que es factótum con la asesoría y apoyo de su compañero de toda la vida, José Luis Anzízar. Si a esto sumamos que Entín sólo acepta en su staff a artistas que logran transmitir un relato en la producción de sus obras, uno se termina preguntando si todo el concepto de Elsi del Río no es producto, él mismo, de un relato, una suerte de chiste que hace Entín sin explicar demasiado; quizá otro cuento tan ficcional como los objetos que plasma en sus pinturas Nico Sara. En ese caso, no es importante ya saber si la tal Elsi vive en Pocitos o cantó alguna vez boleros.

Elsi del Río, como galería, es un artefacto que funciona y que desde el nombre marca la línea de la estética de su anfitrión, obras y espacio donde manda el relato. Y con los resultados a la vista, parece que funciona.
FICHA

Nico Sara
Pinturas 2.0
Lugar: Elsi del Rio Arte Contemporáneo, Humboldt 1510.
Fecha: Hasta el 18 de agosto.
Horario: martes a viernes, 14 a 20; sábados, 11 a 15.
Entrada: gratis.

Publicado en Revista Ñ