Post-It City: Territorios sin ley

La muestra pretende explorar el fenómeno de una especie de ciudades efímeras que infectan la ciudad ordinaria a partir de unos usos no codificados, temporales, anónimos y con un talante crítico implícito.

Post it city. Ciudades ocasionales’ consiste en un proyecto de documentación y archivo que involucra la utilización de ciertos espacios urbanos, aquellos que escapan a la formalidad y que implican una respuesta a las sociedades sobreoganizadas, haciendo una ‘apología de la informalidad’, como dice el catalán Martí Perán, director del proyecto que se presentó por primera vez en 2008 en el Centro Cultural de la Ciudad de Barcelona (CCCB), ‘como estrategia de réplica a la ciudad organizada’. Escuchar a Perán el día de la inauguración en Buenos Aires “el miércoles 7 de julio- hace pensar, sin dudas, en una apuesta política que abarca a los 78 proyectos elegidos y desarrollados que involucran 25 ciudades de todo el mundo, en espacios donde la frontera entre lo legal y lo ilegal se plantea como un limbo: una plaza que puede ser un baldío y al revés, un estacionamiento que puede ser un mercado, un auto que puede convetirse en una casa: apropiaciones de espacios creados con ciertos fines pero que la ocupación y el uso que se hacen de ellos lo cambian de signo, muchas veces temporalmente; otras tantas no o no se sabe aún.

Pero ante esta apología de lo informal de la que habla el propio Perán, hace un alerta atendible, en tanto los fenómenos ‘post it’ se pueden analizar como situaciones elocuentes de una subjetividad rebelde, ‘es imperativa una nueva cuestión “afirma-, la discutible legitimidad de esta fascinación por lo informal cuando estos mismos contextos sociales han multiplicado unas dinámicas de exclusión y marginación que, muy a menudo, promueven ocupaciones temporales del espacio público como mera alternativa de supervivencia; dicho de otro modo, a la primera posibilidad de encumbrar la idea de Post it City como posible modelo de unas prácticas subjetivas de renovado potencial político, hay que añadir la obligación de analizar estas mismas prácticas en su calidad del signo explícito de una precariedad social’. Y en esta fricción es donde la investigación se vuelve interesante y bien contemporánea porque estos espacios no surgen caprichosamente de rebeldías oportunistas o banales, no son intervenciones artísticas, tienen que ver con necesidades primarias que atienden derecho humanos básicos: vivienda, alimentación, trabajo, comunicación, relaciones sexuales, ocio, entre otros tantos.

Formada por textos, fotografías y vídeos, la exposición es resultado de una vasta investigación realizada en Buenos Aires, Santiago de Chile, Valparaíso, San Pablo, Cali, Bogotá, La Habana, Panamá,Tijuana, San Diego, Nevada, Los ́ngeles, New York, Sevilla, Glasgow, París, Génova, Milán, Tel Aviv, Venecia, Roma, Barcelona, entre otras ciudades, donde artistas, arquitectos, antropólogos y sociólogos analizaron los usos efímeros que los ciudadanos hacen de los espacios públicos.

Entre los 78 casos expuestos destaca entre los argentinos, ‘Tu parte salada’, que analiza el increíble mercado informal de La Salada. El proyecto fue concebido por Julián D’Angolillo, Martín Di Pecco, Natalia Muñoa, Paola Salaberi, Pío Torroja, Adriana Vázquez y Marina Zuccon. Dicen de él sus investigadores: ‘En un suburbio marginal a orillas del Riachuelo, sobre las ruinas de balnearios populares clausurados, conviven y trabajan comunidades inmigrantes de Bolivia, Perú, Paraguay y del interior de Argentina. La mayoría de sus productos provienen de talleres clandestinos que fabrican ropas de marcas ‘truchas’. Pero en la feria no sólo se comercia, también se festeja, se reclama, se realizan celebraciones religiosas y se organizan asambleas: es un campo estratégico donde se afirma la identidad de inmigrantes y trabajadores’. También de Buenos Aires es el único proyecto sonoro, ‘Ocupación invisible’, ideado y realizado por Pablo Chimenti y Hernán Kerlleñevich. En él, se registra el sonido de las radios clandestinas. En una cuarto oscuro, se pueden escuchar estas otras voces que comprenden los inconfundibles tonos que van de los evangelistas a los inmigrantes bolivianos.

En mi primer recorrido “para verla y comprenderla hay que ir con tiempo o más de una vez para aprovechar la experiencia intensa y original que propone- me sorprendieron las investigaciones sobre los sin techo de Milán que se refugian en autos abandonados; las de París, ubicadas en la estación de tren llamada Gare del Este, donde los inmigrantes afganos guardan sus pertenencias -como tesoros- arriba de los árboles, un fenómeno que se une por la intemperie de la precariedad en Tokio donde los sin techo parecen estigmatizados por la municipalidad que los abriga con mantas de un estridente azul eléctrico.

Los asentamientos en la frontera Tijuana-San Diego, espacios tomados a la vera del camino por los inmigrantes mexicanos en el vaivén de las dos ciudades. Me resultó muy inquietante la idea de investigación de La Habana, Palitos, donde se narra y expone el uso de los palitos de las banderas que se le dan a los cubanos a los que se convoca a participar de actos públicos y se les regala una bandera. En la larga espera entre la llegada al lugar del acto y el acto en sí, desarman la bandera y usan el palo que las sostiene y arman artesanías frugales o recogen unos cuantos “en un acto o quizá a lo largo de muchos- y construyen, por ejemplo, barandas para improvisados balcones o verjas.

Los fenónemos de venta ambulante son objetos de investigación en Estambul, Venecia, Ciudad de México, Río de Janeiro, Tirana y Skopje. En Denver, Glasgow y Roma asistimos al registro de una suerte de ‘hackers’ urbanos que munidos de sus camionetas “al estilo- gitano, van deteniéndose en distintos espacios de la ciudad para ‘acampar’ según sus necesidades.

De estos señalamientos, habla el inmenso proyecto que es ‘Post it’, donde más que un espacio informal se señala una emergencia pero paradójicamente quienes la señalan pertenecen a espacios formales que observan esta informalidad, describiéndola, sin ningún otro fin y allí colocaría yo mi primer ‘post it’, en una actitud sin dudas honesta pero también mesiánica de situarse sobre el otro para observarlo sin que el otro esté interesado en saber “ni preoucupado si quiera- en cómo es catalogado desde la formalidad de los que estudian lo paraformal. Me queda zumbando una pregunta: ¿espacios ‘freaks’ estudiados por investigadores ‘cool’? Al menos en lo que se observa, no se percibe el trabajo junto al ‘otro’ para ser parte de ‘lo mismo’.

En la Casa de la Cultura (Ave-nida de Mayo 575 ), hasta el 26 de agosto de martes a do-mingo en el horario de 14 a 20, con entrada libre y gratuita con el apoyo del CCCB, el CCEBA, la Embajada de España y la Secretaría de Cultura de la Ciudad.

Publicado en Asterisco, de ElArgentino

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