Revistas de artistas y curadores intervienen el espacio virtual

Proyecto Red y Sauna se complementan e intercambian experiencias en la web.

Hace un año surgieron paralelamente en Buenos Aires dos revistas virtuales sobre arte contemporáneo, Sauna (www.revistasauna.com.ar) y Proyecto Red (www.proyectored.net) que, lejos de competir, se complementan, intercambian experiencias y hasta establecen alianzas para, por ejemplo, tener presencia virtual en ferias como arteBA.
Este año acamparon en la sala de prensa de la gran feria latinoamericana de arte, un espacio esponsorizado por Fundación Proa y, cuando había tiempo, usaban las compus destinadas a periodistas para hacer conocer sus revistas.

Ambas acaban de cumplir un año y lo festejaron según sus perfiles hermanos pero diversos. Proyecto Red editó dos números: uno de lujo convocando a críticos y a artistas amigos, a los que invitó a escribir la nota de su vida, aquella que comúnmente no podrían publicar en los medios habituales para los que trabajan y otro que siguió la línea de las ediciones anteriores. Participaron de la edición de luxe desde la crítica de ́mbito Financiero Ana Quijano hasta quien esto escribe.
Proyecto Red fue pensada por el ex broker y galerista Santiago Bengolea -director de la galería virtual RedGalería-, que cuenta: “ProyectoRed surgió ante la necesidad de tener una publicación para la RedGaleria.
Si bien antes teníamos un blog, ya sentía que me estaba quedando chico. Además en ese momento RedGaleria sufrió el ataque de un hacker que la vació de todos sus contenidos, donde incluso cayó el blog que sumaba noticias, las actividades de la galería y notas. La revista fue consecuencia inevitable de ese proceso”

A un año de su lanzamiento, Proyecto Red cuenta con más de 5.000 suscriptores y un equipo de trabajo ad honorem y fijo en el que se mezclan artistas como Víctor Grippo y Pompi Gutniski hasta difusores, amantes del arte y curadores independientes como Patricia Rizzo.

Sauna, que celebró con un fiestón queer en el espacio This Is Not a Gallery, aparece en el medio con un gesto gracioso. Hace de la homosexualidad una marca de identidad, a punto tal que los varones integrantes del colectivo de edición ponen sus cuerpos trabajados (en el gym o en el photoshop, más bien lo primero que lo segundo) en las promociones y en la tapa de este número aniversario. La revista, con todo, no implica una mirada de género y tras el aparente gag de las imágenes calientes, se encuentra un colectivo que trabaja horizontalmente (en el sentido de democracia no verticalista) compuesto por una banda de amigos que sabe mucho de arte y se toma este trabajo bien en serio. Ellos son Mariano Soto (museólogo), Juan Batalla (artista visual y fisicoculturista), Guido Ignatti (galerista y artista), M. S. Dansey (periodista), Charlie Goz (diseñador gráfico) y Dany Barreto (artista y gestor cultural). Los chicos se mueven en banda y los días de inauguraciones dividen su fuerza de trabajo para cubrir todo el espectro.

Tanto Proyecto Red como Sauna están muy atentos a la movida porteña, como un lujo publican cada número alguna nota sobre un artista extranjero, pero ambas se pueden definir como revistas bien urbanas, de esta ciudad, ventanas que, desde Buenos Aires, tratan de no dormirse y exhibirse ante el mundo con la mundanidad que proporciona la red para contar de qué viene el arte argentino para la Argentina y para el resto del mundo que quiera tomarse un rato y leerlo.

Publicado en Diario Z