Desde Frankfurt: Cómo crear en la crisis desde la resistencia

La producción de doce artistas contemporáneos de Argentina y grupos de artistas que conciben su entorno como un campo de reflexión y acción. Las consecuencias sociales y políticas de la crisis financiera de los años 2001-2003 en la Argentina el telón de fondo de la exposición.

Alessandra Sanguinetti 'The Couple'

No deja de sorprenderme la ‘magia’ de la velocidad. Es jueves 12 en Buenos Aires y me encuentro en el Palais de Glace en la muestra Efervescencia, donde se otorgan los premios de artes visuales y diseño del Centro Cultural España en Buenos Aires. Allí es jurado Rodrigo Alonso que, al día siguiente y por otra cuestión laboral, me hace saber que está en Frankfurt, pero no me cuenta por qué. Rara humildad, raro pudor. Me entero por otra vía, a través de un mail que recibo del artista suizo residente en Argentina, Gian Paolo Minelli, que participará en Frankfurt en la exposición Tales of Resistance and Change. Artists from Argentina (Cuentos de resistencia y cambio. Artistas desde Argentina). Es así como junto los dos espacios en mi cabeza unidos por una sola persona, Rodrigo Alonso, jurado del premio del CCEBA y curador de la prometedora muestra que se presenta en la ciudad alemana. Tales¦ se realiza como una de las tantas actividades preliminares a la poderosa feria del libro que tendrá lugar en Frankfurt en octubre y que cuenta como invitado a nuestro país.

Alonso está allí desde el 14 y tiene apenas cinco días para dejar todo listo para la inauguración que tendrá lugar el 19 en el Frankfurter Kunstverein, organizada por esta institución y la Embajada Argentina y producida por el Comité Organizador de la Participación Argentina en la Feria del Libro de Frankfurt 2010.

La muestra reúne la producción de doce artistas y colectivos artísticos contemporáneos que arman estos cuentos de resistencia a partir de sus modalidades de producción que nacieron en similares entornos sociopolíticos y que se convirtieron en un espacio para pensar el arte y también en cómo llevarlo adelante.

Pero, ¿cómo y por qué juntar la obra aparentemente disímil de Ananké Asseff, Gabriel Baggio, Eloísa Cartonera, Sebastián Díaz Morales, Florencia Levy, Gabriela Golder, Mónica Millán, Gian Paolo Minelli, Proyecto Nido, Alessandra Sanguinetti, Tomás Sarraceno y Taller Popular Serigrafia?

Esto dice Alonso de esta elección: ‘Tras la crisis económica de 2001, los artistas argentinos se volcaron a interrogar y cuestionar la realidad que les tocaba vivir, reactivando prácticas críticas que habían estado adormecidas durante el período neoliberal anterior. Algunos interactuaron con la nueva militancia política, otros se aproximaron a diversas comunidades y otros crearon proyectos de inclusión social con sectores de la población particularmente afectados por el conflicto financiero’.

Efectivamente, sus trabajos se proponen como procesos de investigación en los que el presente, las tradiciones y la historia reciente arman un combo que cuestiona el arte, sus espacios de visibilidad y lo acompaña, desde la acción de crear, con un interrogante sobre lo que es hoy el arte en sí mismo: ¿una obra para mirar, un proceso de trabajo, los instantes de una inauguración, un colectivo de personas trabajando horizontalmente con el objeto de observación de su arte? Todas y cada una de estas preguntas se plantean en las obras expuestas en Frankfurt a partir de estos cuentos de resistencia, una resistencia que puede leerse con un sentido doble: resistir un sistema pero también resistir una forma de pensar el arte y crear otra. Eso es lo que puede verse en Frankfurt por estos días.

Dice Alonso: ‘La complejidad geopolítica del país impregna estas realizaciones en las que se perciben los ritmos urbanos y los rurales, la herencia inmigrante e indígena, las transformaciones y los conflictos políticos’.

Así, se aprecia el trabajo de Eloísa Cartonera, creada por Fernanda Laguna y Washington Cucurto, y conocido por haber creado una editorial basada en el reciclaje de cartón y el trabajo creativo de los cartoneros. Eloísa además nació creando a su vez un espacio de arte, la galería Belleza y Felicidad, que durante años funcionó en una esquina de Almagro y ahora se trasladó a la Villa 31, donde Laguna profundiza aún más sus convicciones de trabajar y enseñar junto a quienes son objetos de su obra.

La obra de Mónica Millán profundiza estos conceptos de inclusión social. Millán trabaja con una comunidad paraguaya de tejedores desde 2002, desde allí los tejidos inspiran los dibujos de la artista que incluye en ellos una crónica narrada por los trabajadores sobre sus pensamientos y su vida diaria.

El artista suizo residente en la Argentina, Gian Paolo Minelli, dictó cursos de fotografía en el barrio marginal Luis Piedrabuena durante diez años, mientras hacía un registro del lugar. Hace poco, un grupo de sus alumnos fundó el Centro Cultural Piedrabuenarte, cambiando la fisonomía de la zona. En la muestra se exhiben las imágenes de Minelli junto a una serie de autorretratos de los habitantes del barrio.

Proyecto Nido, por su parte, reúne a la diseñadora Mariana Cortés con un grupo de familias autoorganizadas con el fin de crear objetos de diseño mediante el rescate de una técnica ancestral brasileña basada en el anudamiento de fragmentos de tela de desecho.
A través de la comida, el artista Gabriel Baggio enfatiza las tradiciones inmigrantes de la Argentina, al hacer confluir su ascendencia italiana y judía en sus performances. Así es, en la inauguración de la exposición logró incorporar parte de la herencia alemana aprendiendo a cocinar una comida típica que le enseñó una habitante local, allí mismo, frente al público.

Alessandra Sanguinetti expone en Tales¦ su proyecto ‘Las aventuras de Guille y Belinda y el enigmático significado de sus sueños’ donde registra el crecimiento de dos mujeres de campo desde su niñez hasta su juventud actual.

Para mostrar que no todo es campo y pampa, Alonso invitó a Sebastián Díaz Morales que centra su mirada en la Patagonia y en las huellas industriales que quedan como residuos de la explotación petrolera, la principal fuente de ingresos de la zona.

El siempre inquietante Tomás Saraceno plantea una metáfora de la resistencia mediante estructuras esféricas flotantes pobladas por plantas que crecen fuera de su hábitat natural.

La pregunta que me inquieta es si puede existir una conexión entre la brutal crisis de 2001 vivida en nuestro país y su repercusión en algunos de nuestros artistas y la creación emprendida en Alemania a partir de la crisis global de 2008 o si esta reflexión ya viene siendo desarrollada desde la caída del muro, en 1989. Para Holger Kube Ventura, director del Frankfurter Kunstverein “la institución que hospeda estos cuentos visuales argentinos“, ‘no hay que olvidar que estas reinterpretaciones de la barbarie neoliberal que hicieron los creadores argentinos cuelgan en uno de los corazones financieros del mundo. En la actualidad “dice en la inauguración- los debates sobre la crisis económica global giran alrededor del cambio social en muchos países. Incluso en Alemania y especialmente en Frankfurt, escenario nodal para los bancos internacionales en la llamada ‘la ciudad del euro…’. Muchas voces están preguntando qué hemos aprendido de crisis anteriores, o lo que deberíamos aprender de la actual para impedir la siguiente’, afirma.

Y no sé si nuestros artistas están allí para enseñar algo, pero seguramente el quiebre de sus miradas sobre la realidad pos crisis podrá llegar a convertirse, para quien sepa ver e indagar en sus procesos de producción, una posible respuesta desde el arte junto a la vida a esta preguntas que todavía titubeamos al enunciar porque la crisis aún parece no llegar a su fin.

Publicado en Asterisco, de ElArgentino