El arte en tetas
Mujeres artistas que cambiaron la historia del arte.
Editorial Milena Caserola
2019

Prólogo

Cómo se corta el género

Durante casi quince años —desde 2005— me dediqué a bucear en el mundo de las artes visuales internacionales, haciendo foco en las producciones de artistas mujeres. Llevé adelante este trabajo en distintos medios de comunicación gráfica y digital: en el blog pionero de Clarín.com Civilización y Barbarie, en la revista Ñ, en el suplemento Las12 de Página/12, en la web que administro desde 2012, jaquealarte.com, y también en la sección Cultura del periódico digital Infobae.

Al revisar esos años de trabajo me encontré con un cuerpo de textos que, leídos en conjunto, sintonizan con una tendencia cada vez más visible: el empoderamiento de las mujeres y, en este caso, de las mujeres artistas.

La mayoría de estas notas fueron realizadas por iniciativa propia. Me interesaba destacar el trabajo de creadoras que, en el momento de la propuesta, tenían una muestra en curso o estaban de visita en nuestro país. Si eran extranjeras y exhibían en otros lugares del mundo, también me parecía un desperdicio no dar cuenta de su trabajo en Buenos Aires cuando casi nadie lo estaba difundiendo. A muchas de ellas —como podrán leer— tuve el privilegio de entrevistarlas.

Este recorrido por un imaginario estrictamente femenino de artistas contemporáneas narra, por acumulación y porque es un hecho, el lugar imprescindible de las mujeres en la construcción del relato del arte contemporáneo internacional.

Muchas de estas artistas no necesitaban de mis notas para ser conocidas. A otras las acerqué al público local, aun cuando ya habían sido reconocidas por el relato patriarcal de la historia del arte. Otros textos funcionan como actos de justicia: intentos de reponer obras y trayectorias que ese relato omitió por negligencia o por considerar que podían ser prescindibles.

De ninguna manera.

El arte también se cocina en tetas.

Y ese arte lo cambia todo. Cambia la historia.

Los textos elegidos para este libro construyen uno de los tantos hilos posibles de la historia del arte contemporáneo: un hilo que tiene a estas mujeres como protagonistas y como creadoras de tendencias propias, muchas veces alejadas de los patrones de la heteronorma.

En todas ellas aparece un denominador común: la preocupación —a veces manifiesta, otras más soterrada— por la condición de género. Una preocupación siempre política, incluso cuando parece desarrollarse en los espacios íntimos del mundo privado.

Al reunir estas notas comprobé la contundencia del aporte de las mujeres al arte contemporáneo. Un aporte que roza el cuerpo, el género, la violencia naturalizada a la que aún somos sometidas y un deseo de emancipación que atraviesa muchas de estas obras, singulares o colectivas.

Publicar estos textos en conjunto tiene un objetivo claro: afirmar el lugar de las mujeres artistas. Sus obras ya no podrán ser borradas del relato que cuenta la historia del arte de nuestro tiempo.

El arte se corta con este género.

Seda, piqué o algodón: no importa el soporte ni el precio.

Las notas originales están acompañadas por introducciones que las ponen en contexto y explican mi relación personal con cada artista y con su obra. Porque, efectivamente, con muchas de ellas establecí un vínculo directo.

En esta suelta de corpiños que les propongo, espero que encuentren otra posible conjugación de eso que llamamos “lo eterno femenino”.

 

— Cristina Civale
Junio de 2019

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