El rey del graffiti deslumbra en Milán

Después del éxito del año pasado con la exhaustiva exposición sobreAndy Warhol, esta temporada la Trienal de Milán arremete con una nueva gran retrospectiva de otro icono del arte estadounidense. Se trata de la obra de Keith Haring, uno de los artistas contemporáneos más populares de su país, querido por el público y sobre todo amado por los más jóvenes que conocen su obra por haberla visto en tapas de CDs, en remeras, agendas, cuadernos, almanaques y llaveros. Y esto sucedió así porque en las intenciones de Haring siempre estuvo la idea de que su arte fuese de todos. Por este motivo, trabajó en espacios públicos, graffiteando Nueva York “su ciudad de adopción“ de arriba hacia abajo.

Estudió en el Ivy School of Professional Art de Pittsburgh, Pennsylvania, y expuso sus trabajos por primera vez en el Pittsburgh Center for the Arts en 1978. En 1977, después de asistir a una conferencia del artista estadounidense de origen búlgaro Christo sobre sus proyectos artísticos ambientales a gran escala, comenzó a crear arte para espacios públicos. En 1978, se trasladó a Nueva York, donde tomó clases en elSchool of Visual Arts hasta 1979.

Haring se interesó por las líneas negras de los graffiti que artistas como el estadounidense Jean-Michel Basquiat dibujaban en el metro, un tipo de expresión artística que empezaba a ganar aceptación en las galerías de Nueva York. En 1979, utilizaba recortes de periódicos para crear falsos titulares y en 1980, empezó a pintar graffitis en el metro y en otros lugares de la ciudad. Empleaba imágenes como un perro ladrando, platillos volantes que emitían rayos luminosos y lo que él mismo denominaba su ‘bebé radiante’, un bebé sin cara rodeado de líneas luminosas, que se convirtió en su firma. Dibujaba estas imágenes con un rotulador negro grueso o con tiza blanca sobre el fondo oscuro de los carteles de las estaciones de metro. Aunque estas obras le hicieron famoso, fue arrestado en varias ocasiones por dañar la propiedad pública. Al mismo tiempo que realizaba estas pinturas de intervención urbana, creaba también obras para exponerlas en importantes galerías. La exposición que presentó en 1982 en la prestigiosa Tony Shafrazi de Nueva York tuvo un enorme éxito y supuso el lanzamiento definitivo de su carrera.

La exposición de la Trienal, The Keith Haring Show, da testimonio de la actividad de este gran protagonista de la escena neoyorkina de los 80s a través de alrededor de 100 dibujos, 40 diseños, numerosas esculturas y obras sobre papel en gran formato. El recorrido de la muestra se enriquece con fotografías de la vida de Haring. Más de 600 imágenes documentan el contexto en torno al cual nació y se desarrolló su arte. La actividad de Haring toma forma en una única década, la que va de los 80 a los 90, y lo hace de forma tumultuosa y efervescente. En este breve período su actividad frenética lo llevó a producir una innumerable cantidad de obras que se expandieron en murales en la vía pública, los mencionados graffitis, obras sobre tela y papel, diseños, esculturas y una serie de gadget, objetos de diverso tipo “desde tazas a calendarios“ sobre los que se imprimen sus obras.

Protagonista emblemático de la escena neyorkina de los 80s, todavía hoy a 15 años de su muerte, en febrero de 1990, cuando contaba con sólo 31 años, su obra continúa fascinando a un vasto público debido a su estilo personal y a su impresionante capacidad de trabajo con la que logró llevar a la escena pública urbana los lados oscuros y misteriosos de la vida. ‘The Keith Haring Show’ evidencia la actualidad de la obra de Harina, pero también pone el acento sobre las complejas relaciones que su arte tiene con la iconografría y las temáticas occidentales (del medioevo a los años 60s) y las culturas tribales africanas, asiáticas y sudamericanas, sobre todo la precolombina.

Con su obra Haring dio vida a un verdadero fenómeno social y massmediático ya legitimado y ubicado en un pedestal en la historia del arte contemporáneo. En el conjunto de su obra se encuentran claras referencias al comic, al arte fantástico y apocalíptico como así también al pop y al expresionismo abstracto. The Keith Haring Show da cuenta, por otra parte, del concepto de ‘all over’ tan querido a su obra, idea por la cual el arte debe poder ser de todos, para todos y en todas partes.

Entre las obras expuestas se destacan telas de grandes dimensiones, algunas llegan a más de diez metros de ancho o de alto. Entre ellas se encuentran la escenografía creada por Haring para la discotecaPalladium de New York “templo de la vida nocturna de los años 80s“ y la puesta creada para ‘El casamiento del Paraíso con el Infierno’ de Roland Petit en el Ballet Nacional de Marsella. También se pueden apreciar sus famosos graffitis del subte, las máscaras primitivas y cubistas, los grandes ánforas de terracota, las escultura totémicas en madera y también las realizadas en metal en colores primarios con la formas humanas que ya son marca registrada en su dibujo. Son parte del show las estatuas de David de Donatello, Miguel ́ngel y Madame Pompadour.

La muestra fue curada por Gianni Mercurio y Julia Gruen, asistente de Haring y actual directora de su fundación. Completa la muestra, que puede visitarse hasta el 26 de febrero, un largo video sobre su vida, en el que se da cuenta de que cuando estaba vivo sus trabajos eran sólo considerados relámpagos conectados con la moda, en línea con la contracultura juvenil de su tiempo, más que como verdaderas obras de arte. El video salda esta idea mostrando las puestas gigantes que organizó en distintas ciudades del mundo “de Pisa a Nueva York“ y deja claro de una vez que Haring ha sido un gran artista, de trazo rápido e inconfundible, reconocido actualmente como tal, al punto que su obra se encuentra en los principales museos del mundo.

Publicado en Conexiones, de Clarín