Colada: Galería virtual de arte erótico

El erotismo tendrá su lugar en el mundo de las artes gracias a la creación de la galería virtual Colada, extensión del portal de arte erótico del mismo nombre creado por la fotógrafa y música Lulú Jankilevich, voz de la banda Los labios,  quien desde 2008 dirige la revista cuatrimestral que da lugar en su web, que se navega deslizando el mouse de izquierda a derecha, a los artistas que se dedican exclusivamente a desarrollar en su obra el concepto de lo erótico en cualquier soporte: desde la fotografía hasta la escultura. El erotismo según George Bataille es, entre otras cosas, “la invención de una intimidad propia, irreductible, en la que cada sujeto se entrega a la ceremonia de la fragilidad y vulnerabilidad de sí mismo, en una espera sin objeto que no obstante inventa y recrea la expectativa del encuentro con el otro, un encuentro que los arrastre a la región de la entrega generosa, sin restitución de lo dado.” En ese espacio de intimidad que implica siempre la desnudez de un cuerpo en solitario, se moverán las obras que a partir de hoy se exhiben en La Colada.

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Bajo el lema el sexo es arte y el arte es sexo, Jankelevich marcha hacia este nuevo emprendimiento explicando su consigna irreductible: “El sexo como el arte es una pulsión. Cuando digo que el sexo es arte me refiero a esa excitación primera que te lleva a concretar cualquiera de las dos acciones. Ya sea crear la obra o coger, masturbarse, interactuar con el cuerpo propio”.

El punto de arranque del espacio virtual en el que las obras se ponen a la venta, cuenta con la participación de Fabiana Barreda, Ramairas Alvareidas y sus muñecas antropomórficas, alguna de las cuales puede yacer desnuda y decapitada en una bañera, Morsh, Juan Eduardo Salas, Cruz Mendizábal, Martín Castillo Morales, Costy Terreni y la misma Lulú Jankilevich.

Entre este seleccionado de artistas se destaca la obra de Fabiana Barreda, una eterna buceadora en el mundo del erotismo. En esta ocasión presenta su foto performance Erótica 7 Vectoriales de Pensamiento. Dice ella misma sobre esta experiencia: “En esta serie de obras, reflexiono sobre la experiencia sexual como una experiencia física y emocional que transforma al sujeto. En Occidente, la sociedad no utiliza la fuerza potencial de la experiencia física, le teme, porque el deseo no tiene control. El Estado y la cultura construyen normativas para la energía del deseo, y en esta tensión, el arte contemporáneo deconstruye esta normativa, y crea un nuevo espacio ético para ese sujeto de deseo. Vectoriales de pensamiento es pornofilosofía deconstructiva de las normativas pero también esgrima psicofísica y neo subjetivación del goce”.

Por su parte el fotógrafo venezolano Martín Castillo Morales presenta una serie de siete fotografías que arman un autorretrato por donde circula lo que para él son los líquidos a través de los cuales el erotismo toma posesión: desde semen hasta vino; desde sangre hasta saliva. El autorretrato organiza la mirada sobre sí mismo a través de lo que él mira y recorta de la realidad: una copa rota, una sábana manchada, un tampón sucio sobre una tela, los pechos de una mujer rociados con cocaína, unos labios carnosos que insinúan una lengua deseante y su propio pene erecto fotografiado por una colega mujer. “Para mí lo erótico tiene que despertar deseo. Me gusta la palabra ‘provocación, en sí misma me parece erótica, así que podría resumir que el erotismo es un modo de provocación”.

Publicada en el diario Página 12 en diciembre de 2015.