Lena Szankay: Mirame, mirame, mirame

Desde mediados de mayo, la obra fotográfica de Lena Szankay saltó del espacio privado de la galería al espacio público, a los muros de la calle, instalándose concretamente en la galería al aire libre del Centro Cultural San Martín, en el espacio dedicado a las fotografías gigantes en la esquina de Paraná y Sarmiento.

Una tira de contactos de seis fotogramas se amplía hasta la enormidad. Se trata de una serie analógica en blanco y negro. La escena que narra es la siguiente: enero de 1990. Dos amigas se prueban, en la intimidad de un cuarto, sacos del Carnaval Paceño, Bolivia. Lo hacen frente a la cámara de 35 mm. Es la celebración del encuentro, ya que viven en ciudades diferentes. Es un juego, una puesta en escena, es una coreografía de un viaje y un cruce entre sábanas inocentes. En la era de las selfies, donde la vida privada es expuesta constantemente, Szankay amplía la intimidad de sus tiempos –vivió en Berlín hasta 2008– para goce de los transeúntes.

Lo hace en un espacio curado por Mariano Soto, quien por segundo año cambia el sentido de estas paredes, convirtiéndolas en un espacio expositivo de carácter público, destinado a artistas visuales que trabajan con la fotografía como lenguaje.

Las obras de gran formato de Szankay se proponen impactar en el entorno ganando la calle, cruzándose delante del espectador de a pie. También juegan a cruzar fronteras entre lo íntimo y lo público, lo monumental y el detalle, y a generar extrañeza, utilizando un formato y una escala relacionados tradicionalmente al mundo publicitario y de la moda, pero en el ámbito del arte contemporáneo.

Al ver esta serie concreta que no en vano tiene el sugerente nombre Nunca dejes de mirarme, es inevitable formularse algunas preguntas sobre la fotografía hoy: ¿qué margen existe entre lo meramente anecdótico y lo autorreferencial en lo artístico? ¿Cuánto del ámbito de lo privado se filtra en lo público? ¿Realmente ha cambiado nuestra relación con la cámara?

Y veinticuatro años más tarde, esta tira de contactos en formato gigante, la fotografía que todo lo eterniza, responde saltando de lo mínimo del fotograma de 35 mm a lo monumental del comercial sin serlo, desplegando puro arte y cambiando el sentido de la monumentalidad destinada, casi exclusivamente, a la venta de productos.

2014 es un año de quiebre para Szankay, que ya el año pasado, luego de su cuidada exposición Sinestesia en la galería del Rojas, había manifestado su deseo de trabajar de otro modo, menos solitario. Aquí rompe la pared de la galería y se instala en plena calle, pero va por más. También es la curadora de Slideluck Buenos Aires, el evento fotográfico que da la vuelta al mundo, uniendo gastronomía y fotografía. Este año curó por primera vez la versión porteña, donde cientos de personas gozaron en el Espacio Dorrego de una sesión de fotografías de artistas argentinos contemporáneos elegidos por ella. Cada participante debía llevar un plato de finger food para compartir: ése era el precio de la entrada. Y así la fotografía y su visionado vuelve a salir de la galería para ser percibida en comunidad en un espacio que se corre del convencional, y siempre más exclusivo y recortado de la galería. Pero no es lo único que aporta creativamente a este año nuevo de su carrera Lena Szankay, cada vez más afianzada como referente en la fotografía local. Junto a la música Eva Shin presentarán a fin de mes en Viena una serie audiovisual, Apofenia. Sobre ella explica la artista a Las 12: “La apofenia es la experiencia que consiste en ver patrones, conexiones o ambos en sucesos aleatorios o datos sin sentido. Ella carece de motivos de conexiones, diferenciándose así claramente del amor. Queda a un paso de la psicosis y a otro de la creatividad. Mis imágenes se unirán bajo la tiranía de los patrones, en modo random, construyendo algo así como un relato. Entre la enfermedad y la genialidad, estamos nosotros”. Sin vanidad, habrá que esperar a fin de año para apreciarlo aquí, cuando Apofenia llegue a Buenos Aires a desplegar su aleatoria locura.

Publicado en Página 12 en junio de 2013